lunes, 29 de junio de 2009

El Calasanz


Hace ahora veinticinco años el Calasanz se proclamó campeón regional de Cantabria de fútbol escolar. Y como premio nos fuimos a jugar el campeonato de España a Asturias. Era junio de 1984. Teníamos un equipazo a nivel local pero a nivel nacional suponíamos que no pasaríamos la primera fase. Dormíamos en la Universidad Laboral a las afueras de Gijón, ese fue nuestro cuartel general durante todo el campeonato. Recuerdo que mientras los demás equipos, todos representativos de cada una de las comunidades autónomas, tenían unas equipaciones dignas nosotros llevábamos para jugar las camisetas que utilizábamos durante el invierno y unos chandals verde aceituna que picaban un montón. Y empezó el torneo y empezamos a jugar y empezamos a ganar. El primer partido 1-0 en Siero, no recuerdo contra qué autonomía, pero a lo largo del torneo eliminamos a Madrid, Cataluña e islas Canarias, entre otras. Lo que hubiesen sido cinco días de vacaciones se convirtieron en quince de compromiso. Y nos plantamos en la final, en el "Carlos Tartiere" de Oviedo contra Asturias, y perdimos 2-1 en la prorroga en un fallo increíble de nuestro portero, Chechu, al que todavía cada vez que nos encontramos lo recordamos entre risas. Comencé el torneo de titular, jugué la primera parte del primer partido y no volví a hacerlo mas, quizás esa fue la clave. Aunque si di bastante "juego" por las noches. Y es que Romario y yo siempre tuvimos muchas cosas en común. Este es un homenaje a aquel inolvidable equipo, por lo menos para mí.

viernes, 19 de junio de 2009

Felicidades Punset

La verdad es que no se qué hacer. Os cuento. Resulta que tengo un amigo, de los de verdad, que hoy cumple cuarenta tacos y, claro, me gustaría felicitarle y, también, colgar una buena foto suya, y que conste en acta que la tengo. Pero resulta que a él no le gustan todas estas modernidades de la red de redes y teclados endemoniados. Vamos que es lo contrario a Eduardo Punset aunque tenga su misma voz y físicamente se vayan pareciendo. Él es más del scalextrix, el madelman y soporte papel como playboy o penthouse, chatinas. Y es que cree todavía en la privacidad de su imagen y todo ese rollo, perfecto, pero alucinará “in colors” cuando su hijo Telmo se pase el día ligando por Internet y meta en casa a unas brasileñas “que lo flipas”. Total, que me estoy liando contando batallitas pero su nombre ni mencionarlo. Soy una tumba compañero. Bueno, puedo dar alguna pista, por ejemplo, que trabaja en “El Corte Inglés”, pero tampoco digo nada porque hay mas de mil empleados currando allí. Y si digo que no baja a comer a “The Gipsy” desde 1.989 pues nos quedamos como estábamos. Y si escribo que es calvete, alto pero ya regordete y pelín cheposo, pues la gente se descojonara de él y tampoco quiero eso. He estado a punto de llamar a Susana, su mujer, y decirla “tú maridito se va a enterar con la fotito que tengo suya”, pero omitámoslo todo, por favor. Yo no he dicho Telmo ni Susana, ehhh!, ni Telmo ni Susana, ehhh!, no quiero líos después. Total, que no digo su nombre, ná mejor dejarlo así, no sea que haya marejadilla de fondo si le nombro y por nada del mundo me gustaría enfadarme con él. Pues nada, “Malcom X”, que pases buen día, que cumplas muchos más y que te pagues algo que empiece por “m” de mariscada. Chatin.

Pd- cuelgo una foto de "Toy" que dentro de poco es su cumpleaños.

lunes, 15 de junio de 2009

El Alma de los Beatles

O la gente se enrolla mucho y sigue con interés iniciativas como la nuestra o en esta región nunca pasa nada y tienen que llenar casi cuarenta paginas todos los días. Me inclino a pensar en la primera porque a cada actividad que realizamos nos publican encantados. Y que les llamemos, nos dicen. El alma de los beatles, en celulosa. Y escoltado por dos de mis "delfines" mas fieles. Hoy con el diario "El Mundo". Venga que se agota !!!.


viernes, 12 de junio de 2009

Nashville Skyline

La tendré en casa con lo que voy a escribir y si tenéis un poco de paciencia y me leéis hasta el final descubriréis porqué. Soy un valiente. Pero a lo que vamos, el que quiera que me haga caso y el que no, peor para él, y es que este disco es un "discazo". El problema viene cuando hay que elegir algo de Bob Dylan porque, seamos justos, estamos ante alguien muy grande, alguien que fue capaz de escribir cosas como "¿Cuántos caminos tiene que andar un hombre antes de que le llaméis hombre?, o ¿Cuánto tiempo tienen que volar las balas de cañon antes de que sean prohibidas para siempre?", marcando a generaciones enteras.

"Nashville Skyline", fue publicado en 1.969 y Dylan canta con una voz totalmente diferente a todo lo grabado con anterioridad. Hace años que había roto con el folk y se había colgado la guitarra eléctrica, una convulsión total en el mundo de la música, pero en este disco lo que hace es "Country" de una manera acojonante. Destaca la colaboración que hace con Johnny Cash al comienzo del disco pero es que el resto de canciones son tan buenas y tienen esa línea melódica común de voz y guitarra que hace que pienses en irte a Nashville, y aquí comienza el jardin donde me estoy metiendo, entrar en un antro de mala muerte, pedirte una cerveza y sentarte con una morena de melena, vaqueros, camisa a cuadros y camperas mientras suena de fondo "Girl From The North Country". Ahora me entendéis pero vete a comprarlo.

jueves, 28 de mayo de 2009

El Estilo

Ja la tenim !!!, así titulaba el diario "El Mundo deportivo", el 21 de mayo de 1992, después de que el barsa ganase su primera Copa de Europa. Un periódico que todavía guardo y que en Santander había que comprar en determinados quioscos porque su tirada no llegaba para que todos lo vendiesen. Y en Zamora ni había, era imposible encontrarlo ya que en esas tierras todo huele a innombrable. Pero, afortudamente, los tiempos han cambiado en este sentido para bien y ahora hay padres que obligamos a nuestros hijos a ser del barsa. Es cuestión de estilo. De estilo para ganar jugando bien, para jugar siempre de la misma manera desde que Cruyff hace veinte años volvió a inventar el fútbol, de disfrutar haciendo lo que a uno le gusta (debe ser precioso), de adueñarse de la pelota hasta el final del partido y entrar después en el vestuario rival para devolvérsela, de tocar y tocar hasta encontrar un hueco, en definitiva, de tener una forma de entender este increíble juego y morir con esa idea. Y el fútbol es extrapolable a la vida, tienes que ser tú mismo independientemente de a quién le guste. Es cuestión de estilo.

Nunca he querido ser otro pero reconozco que ayer quería ser Guardiola. Y caminar por el césped con las manos en los bolsillos mirando la grada, la alegría de la gente por mi culpa. Y como él, sin hablar, solo con esa media sonrisa de tipo inteligente y diferente. Él ha conseguido lo que nadie hasta ayer había hecho en España, los tres mayores títulos en juego en la misma temporada y los tres de la misma manera. Espero seguir viéndole pasear buscando caras anónimas, será síntoma de mas triunfos. Me apunto a su ideario futbolístico, me subo donde haya que subirse si conduce él. Ayer disfruté mucho con la victoria pero tanto o mas con cómo se produjo. Y es que en la vida todo es cuestión de estilo.

martes, 26 de mayo de 2009

Editorial


Emocionante. Como todo lo que comienza, la esperanza es el sentimiento predominante entre el pequeño grupo de gente que nos hemos atrevido a lanzar este humilde “fanzine”: la esperanza y la ilusión. Esperanza de que esto sea solo el comienzo de una larga relación con nuestros potenciales lectores e ilusión por poder transmitir y poder compartir nuestra admiración por la banda que, para nosotros al menos, fue la más grande de todos los tiempos.

La fundación del Club Beatle de Cantabria proviene de un reducido grupo de apasionados por los muchachos de Liverpool sin otra intención que transmitir nuestra pasión al público en general. El desconocimiento general de los Beatles todavía es muy grande, a pesar de contar con innumerables artículos, libros y discografía para bucear en su significado y trascendencia. Disfrutar es nuestra consigna.

Alejándonos de erudiciones y sesudas propuestas, nuestro objetivo es disfrutar y que la gente que se aproxime al club, a lo largo y ancho de nuestras actividades, disfrute también. Es por ello que nos hemos decidido a lanzar este boletín, “fanzine” o comoquiera que queráis que se llame. Es la revista del Club Beatle de Cantabria. Es la revista de Beatles Soul.

Una revista dirigida al amante de la música en general, a gente inquieta, a gente con corazón. Los Beatles son, todavía y después de más de sesenta años desde sus inicios, unos grandes desconocidos. Infravalorados, despreciados por puristas y falsos rockeros, ensalzados y glorificados a la vez, no solamente fueron un fenómeno musical en toda regla sino también sociológico. Fueron unos revolucionarios dentro de la industria musical. Fueron unos avanzados a su tiempo.

Y todo ello, queremos explicarlo y transmitirlo aquí. Aquí y en otros foros. Para que nuestra devoción por los cuatro fabulosos sea compartida cada vez por más gente. Con toda la ilusión y con toda la esperanza.

Porque, y contradiciendo a Lennon, el sueño todavía no ha terminado. Seguiremos soñando en todo aquello que los Beatles proclamaron. Y espero que vosotros también.

jueves, 21 de mayo de 2009

Dos de veinte

Ayer soñé que me desdoblaba en dos de veinte. Y mientras uno se bajaba del tren en Valladolid rumbo a Zamora, el otro se subía en ese mismo tren con destino a Santander. Y mientras uno estudiaba la carrera, el otro jugaba al fútbol en la playa. Y mientras uno se compraba una vespino, el otro se compraba una vespa 200. Y mientras uno se casaba con Paloma, el otro lo hacía con Gaby y con Angie. Y mientras uno se bañaba en el lago de Sanabria, el otro lo hacía en El Sardinero. Y mientras uno era del Racing, el otro era del Barcelona. Y mientras uno salía con chicas guapas, el otro también, por supuesto (guiño de ojo). Y mientras uno escuchaba a Dylan, el otro escuchaba a los Kinks. Me desperté sobresaltado, me duché y bajé a desayunar. Sin darme cuenta preparé dos desayunos. Tomé uno y el otro lo deje sobre la encimera y me fui a trabajar. Llegué a la oficina con las ganas de trabajar de todos los días, queriéndome comer el mundo, o casi. En fin. No volví a pensar en mi sueño en toda la mañana y a las dos en punto cogí la moto y me fui a casa a comer. Abrí la puerta, me quité la cazadora y entré en la cocina. Fue entonces cuando lo que vi me sobresaltó de tal manera que empecé a temblar. No podía creerme aquello que estaba viendo. Sobre la encimera todavía estaban aquel otro plato y aquel otro café que había preparado esa misma mañana, pero el vaso estaba completamente vacío y en el plato solo había unas pocas migas . En ese momento sonó el móvil, en la pantalla ponía “Mini”, no podía estar llamándome a mi mismo pero lo cogí. Era mi voz la que me felicitaba por mi cuarenta cumpleaños y me decía que gracias por el desayuno. No entendía nada pero le dí las gracias y colgué.